|
02 Agosto 2011

Bailarines y otros artistas utilizan los espacios en la red para difundir este arte
La danza, como todo arte escénico, es evanescente, se diluye al tiempo que ocurre. Su historia se ha documentado a través de la imagen y la escritura y ahora está encontrando nuevos soportes que no sólo ayudan a su preservación, sino a su difusión; uno de ellos es Internet.
En México hay al menos tres esfuerzos dedicados al registro de la danza a través de la red. Comparten inquietudes y dificultades, así como independencia. En primer lugar está Diorama Video, nacido en los años 90, dedicado a filmar coreografías; actualmente trabaja en la construcción de uno de los proyectos más ambiciosos para la danza nacional: una red de videotecas.
Está también el Museo Mexicano de la Danza, concebido por una bailarina de la Compañía Nacional de Danza, concentrado casi en su totalidad en reconocer la labor de las grandes figuras de la danza nacional, con entrevistas videograbadas, semblanzas y registros gráficos.
Y la revista cultural Antídoto, que si bien no se concentra en la danza, está hecha por periodistas culturales y críticos especializados, quienes crean registros históricos que documentan el quehacer de
los creadores.
Diorama Video, precursores
En 1991, Gustavo Lara Equihua creó la empresa Diorama Video para promover y difundir las artes escénicas a través del video. Dos años más tarde creó Videografías de la danza contemporánea mexicana, que se está desarrollando como un gran proyecto de difusión de la danza.
En 20 años ha realizado alrededor de 300 videos; la cifra no es menor: es uno de los más grandes esfuerzos por documentar la danza. Además cuenta con el video-catálogo razonado de danza, del cual se han hecho dos emisiones y que nació con la intención de que pueda ser visto por el público que no ha tenido un acercamiento a esta disciplina.
De este proyecto independiente nació: Streamingdance, sitio que surgió alrededor de 2004 con la idea de hacer podcast sobre danza, ante la imposibilidad de hacer un canal en el que se pudiera transmitir videos.
Lara cuenta la historia: “Hicimos un formato de programa de radio con temas relacionados a la danza. Cuando hablamos de las escuelas profesionales nos dimos cuenta de que sí había un interés por estos medios electrónicos para esta disciplina. Este periodo duró seis años y tuvimos que pararlo por cuestiones económicas. En estos días cumplimos un año de retomar el proyecto. Ahora con YouTube y las redes más rápidas decidimos que era el momento de retomarlo, ahora a través del video”.
La videoteca se está proyectando como una red, hay sedes que cuentan con material: el Centro Cultural Los Talleres, en la ciudad de México; Centro Bicentenario de las Artes, en Culiacán, el Centro Cultural Tijuana y en la Universidad de Mexicali.
“Se arrancó a finales de 2008 y va muy lento. No hay dedicación para mantener una videoteca. Estamos viendo cómo instalarla virtualmente, pero debemos tener muy claro el tema de los derechos. No quiero que se sustituya la experiencia escénica por el video; quiero que la gente tenga ganas de ir a los teatros a través de la contemplación de la imagen en una pantalla. Es un lenguaje audiovisual que permite disfrutar de la esencia de las coreografías”.
" rel="rokbox[100% 100%](demo)" title="El mundo virtual preserva la danza">Fuente




